COMENTARIO:
Lo que empezó como un sueño acabó en una pesadilla. Cuando el productor Elías Querejeta, responsable de títulos claves del cine español como La caza (Carlos Saura, 1965), El espíritu de la colmena (Víctor Erice, 1973), Tasio (Montxo Armendáriz, 1984) o Los lunes al sol (Fernando León, 2002), llamó a Julio Medem para formar parte de un proyecto coproducido con TVE el joven director no se lo podía creer. Querejeta iba a llevar a cabo una serie llamada
Siete huellas Siete, obras de media hora que iban a dirigir siete jóvenes directores del panorama nacional. El productor había visto en el Festival de Bilbao el corto
Las seis en punta y vio tras aquellas imágenes talento. Llamó a Medem y le planteó el proyecto. Al poco Julio se presentó ante Querejeta con un guión,
Peru, el hogar del arquitecto. No le gustó nada. Tras unos días de aturdimiento Medem comenzó a meterse en otra historia, titulada
Mari en la tierra. Tras muchas reuniones con el productor y largas discusiones sobre la historia y la forma de llevarla a cabo el joven director se olvidó de este guión y se introdujo en otro, con enfado y desilusión.
Mari en la tierra, un proyecto relegado en ese momento al cajón del olvido, terminó siendo años después el germen de su tercer filme,
Tierra.
Elías Querejeta acabó poniendo al lado de Medem a Juan Manuel Chumilla, uno de los jóvenes que participaba en el proyecto, que ayudó a Julio a llevar al terreno del productor su nueva historia,
Martín. En este mediometraje podemos ver la evolución del director, su estilo de montaje, la preparación de los planos, la enorme vida "mental" de sus protagonistas.
Además de
Alberto Iglesias en la música y
Gonzalo F. Berridi en la fotografía Julio tuvo a sus órdenes al actor Miguel Ángel García Fuentes, que interpretó al joven Peru en su primer largometraje,
Vacas.