Tras la polémica y la persecución que sufrió Julio Medem por parte de algunos medios de comunicación, partidos políticos y asociaciones de diversa índole con el estreno de la película
La pelota vasca el director se sumergió, tras defender su filme en diferentes lugares y tribunas, en la escritura de nuevos guiones. Así fueron pasando por su mesa de trabajo varias historias, entre ellas la historia de ficción hermana del documental,
Aitor. la piel contra la piedra. El padecimiento vivido por Julio hizo que aparcara este proyecto y decidió volcarse en otros. Y el elegido fue el llamado en un primer momento
La comedia de Ana, una historia ligera, con mucho humor, con la que
desatarse. El personaje protagonista estaba inspirado en el carácter alegre y caótico de su hermana Ana, pintora fallecida en un accidente de tráfico en 2001, mientras el realizador montaba
Lucía y el sexo.
Las tramas de esa historia, llamada definitivamente
Caótica Ana, fueron brotando poco a poco de entre las manos de Medem. Y con cada nueva versión el peso emocional, la profundidad filosófica y la carga mágica propios del universo del director iban transformando la primigenia historia en otra muy diferente. El humor inicial se fue esfumando. La personalidad de la protagonista iba olvidando a la auténtica Ana Medem que inspiró a Julio para crear un personaje nuevo, caótico, atemporal. Historia viva llena de relatos de muertas. Todo para desembocar en la historia más personal del director.