Desentrañar las claves que caracterizan y articulan el mundo fílmico de Julio Medem es una de las tareas (enormemente sugestiva y fascinante) que se le presentan al espectador a la hora de disfrutar de todas sus películas. A continuación se analiza un conjunto de esas constantes que impregnan los fotogramas de su obra y que dejan una marca indeleble, personal y cada vez más reconocible en el panorama cinematográfico internacional, el Universo Medem.

EL AMOR
     Se puede decir que el amor en los filmes de Medem es el motor que todo lo mueve. Y remueve. Además es un amor muy pasional, que ciega a la persona, vive preso de una enajenación romántica que no puede soportar. Por vivir, por saborear, por oler ese amor se pueden llegar a cometer todo tipo de (supuestas) locuras: abandonar el núcleo familiar y huir lejos ('Vacas'), mentir sin límites y jugarse la vida ('La ardilla roja') o viajar hasta el mismísimo Círculo Polar Ártico ('Los amantes del Círculo Polar'). Así también puede ser toda una terapia ('Tierra') o el desencadenante de una aventura vital sin rumbo conocido ('Lucía y el sexo').

LA MUERTE
     Muy ligada al amor, la muerte es otro de los temas que articulan el Universo Medem. El director hace de ella una de la razones que provoca a los personajes iniciar ese viaje de huída de su realidad y escapar, no pueden asumir la muerte de un ser amado (Otto tras la muerte de su madre, Lucía tras la desaparición de su novio Lorenzo, Tomás y su atormentada viudez en 'Tierra', etc.). Así también se trata en su filmografía la sinrazón de la muerte en las manos de los hombres, como la guerra en 'Vacas' o el personaje asesino de Félix en 'La ardilla roja'. También a veces la propia naturaleza actúa con su implacable poder sobre los hombres (como los rayos que en 'Tierra' acaban con el pastor -encarnado por Pepe Viyuela- y más tarde con Patricio).
     Quizá sea 'Tierra' el largometraje más intenso y enigmático con respecto a la muerte (y, por qué no decirlo, del resto de temas medemianos). El personaje de Ángel, quien se autodefine como medio vivo-medio muerto a consecuencia de su doble faceta de ángel y hombre, nos presenta todo un mundo después de la muerte y que abre al padre de Ángela, Tomás, quien llega a reunirse con su mujer muerta en plena alucinación espiritual.

EL AZAR
     La casualidad y el azar a menudo tejen las relaciones que se establecen entre los personajes de las películas de Medem. A veces se le ha recriminado al director que estas argucias narrativas son pobres y torpes, incluso fallos de guión. Ni mucho menos, Julio siempre ha admitido la intención que busca desde un principio a la hora de acercar a sus personajes de esta forma tan cercana a los cuentos infantiles, intentando incorporar a sus historias la magia y la fantasía de éstos, no como meros caprichos de guionista.
     En 'Los amantes del Círculo Polar' las casualidades son uno de los elementos que dan forma al  juego de amor y deseo que protagonizan Ana, Otto y su historia, mientras que en el siguiente filme del director, 'Lucía y el sexo', el cuento lleno de ventajas que escribe / vive Lorenzo hace que los personajes de la historia se unan por mágicos / trágicos hilos de azar.

EL SEXO
     El sexo en el cine de Medem es tratado de una manera muy directa y sin tapujos, es reconocido como algo propio de la condición animal del hombre, olvidando la vergüenza y los tabúes impuestos por una sociedad conservadora que admite sin reparos la violencia sangrienta y dolorosa en una pantalla de cine mientras que rechaza la carnalidad inherente al ser humano. Así nos encontramos en sus películas, además de toda clase de pasiones arrebatadoras, infidelidades (Vacas, Tierra), incestos (Vacas, Los amantes del Círculo Polar), hijos bastardos (Vacas), etc. Junto al amor, el sexo articula todos los impulsos vitales de sus personajes.
     Las relaciones sexuales en estas películas son siempre vehementes y plenas de una pasión muy primaria e instintiva. Podemos ver el los filmes de Medem algunas secuencias sexuales magistralmente rodadas y que expresan mucho más que el puro exhibicionismo en pantalla de dos personajes haciendo el amor. Caben destacar: el encuentro violento y agreste entre Ignacio y Catalina en el bosque de 'Vacas'; los juegos de seducción que protagonizan en varios momentos de 'La ardilla roja' Lisa y Jota; las pasionales y peligrosas relaciones que unen a los personajes de 'Tierra', donde destaca la noche en que funden sus cuerpos Ángel y Mari, una escena sexual donde lo espiritual y amoroso desplaza a la simple carnalidad; la clandestina y azarosa vida amorosa de Ana y Otto en 'Los amantes del Círculo Polar', donde hay que subrayar su despertar sexual; y la hermosa y juguetona aventura entre Lucía y Lorenzo, la escabrosa relación de éste con Belén, con fantasías por doquier, y el espíritu oscuro de Carlos, todo un animal sexual, en 'Lucía y el sexo'.
     En este último filme la pasión carnal tiene un gran protagonismo. Según Medem la historia de 'Lucía y el sexo' exigía una intimidad sin cortes, sin elipsis, era importante mostrar las fantasías de los personajes íntegramente ya que son parte de la fábula que nos cuenta el filme y el desencadenante de algunos de sus momentos más dramáticos.

LA MENTE HUMANA
     La mente humana, ese inescrutable cosmos que esconde nuestro cerebro, es uno de los motivos que más le gusta explorar a Julio en sus películas. Desde joven se sintió fascinado por el funcionamiento del encéfalo humano; no en vano se fue a estudiar a Soria muy interesado por la psiquiatría.
     En 'Tierra', y en concreto con el personaje de Ángel, compone toda una compleja filosofía sobre este cosmos, el funcionamiento racional del ser humano y las obsesiones, fantasías y mundos paralelos que pueblan nuestra cabeza atormentándonos con la locura de saber qué es real y qué es ficción en nuestra existencia.
     Así también es muy reseñable la utilización que hace el director con el mundo onírico de sus personajes, representándonos en ocasiones sus propios sueños en vez de las situaciones reales que acontecen a su alrededor; nos muestra lo que a ellos les pasa por la cabeza, no lo que sucede delante de sus ojos. Dos grandes ejemplos son los momentos que anteceden a las muertes de Ana (en 'Los amantes del Círculo Polar') y de Luna (en 'Lucía y el sexo'), en vez de mostrarnos los fallecimientos de estos personajes Medem nos muestra sus sueños, sus deseos. También es muy destacable el sueño de Lisa en 'La ardilla roja', rodeada de tierra y viento junto a Jota y Félix, una secuencia “irreal” que acaba provocando el estallido final del desenlace de la película.
     Y no hay que olvidar que varios personajes del cine de Medem están aquejados por alguna enfermedad o problema mental. Algunos ejemplos son la esquizofrenia que padecen Manuel en 'Vacas' o Ángel en 'Tierra', así como la locura de Juan Mendiluze en 'Vacas' o Félix en 'La ardilla roja'.

LA NATURALEZA

     La naturaleza en el universo fílmico de Julio Medem se muestra como un ente de gran poder sobre el destino de los hombres, determinando en gran medida su conducta (el bosque abrupto de 'Vacas'; el paisaje telúrico y desolado de 'Tierra'; el idílico y solitario Círculo Polar Ártico en 'Los amantes del Círculo Polar'; la isla mediterránea, brillante y sensual de 'Lucía y el sexo') y actuando como un influyente telón de fondo.
     También es reseñable el simbólico papel que tienen los animales en la filmografía del director. Podemos ver los históricos enfrentamientos entre dos familias a través de los ojos de enormes becerras en 'Vacas', la identificación entre las mujeres y las ardillas (esquivas, misteriosas) en 'La ardilla roja', observar la lucha inútil del hombre contra la naturaleza (los incordiantes jabalíes, la plaga de cochinilla) en 'Tierra', vislumbrar un destino en los renos en 'Los amantes del Círculo Polar' o sentir la ira inconsciente de los animales con el perro de 'Lucía y el sexo'.

EL CÍRCULO DE LA VIDA
     El eterno retorno, la vuelta al principio de todo a través de un largo viaje circular es otra de las características, en este caso estructural y filosófico, que articula las películas de Julio Medem. Es, lo que podemos llamar, el Círculo de la Vida, donde se también se conjugan algunos de los grandes temas del Universo Medem, como son el azar y el destino del ser humano.
     'Vacas' se abre y se cierra con una guerra y la cobardía del protagonista en ese entorno bélico; 'Tierra' comienza con la llegada de Ángel al pueblo a acabar con la plaga además de encontrarse a sí mismo (y al amor) y termina con el protagonista yéndose del pueblo con la misión cumplida y un amor, personificado en Mari, cerrando el círculo; en 'Los amantes del Círculo Polar' esta estructura es, desde el principio, uno de los motivos que disponen el desarrollo de la historia, simbolizando además el Círculo Polar Ártico la cúspide del encuentro entre los amantes; y 'Lucía y el sexo' se inicia con el amor de Lucía roto con la desaparición de Lorenzo para finalizar, tras una vertiginosa bajada a los infiernos, con los dos amantes unidos en otro lugar idílico como en su anterior película, esta vez una isla mediterránea.

EUSKADI
     La tierra natal de Julio Medem también ha dejado un importante poso político, social y cultural en su cine, apareciendo de manera expresa o metafórica dentro de sus películas. Entre otros aspectos en los filmes de Medem está muy presente la mitología vasca ya sea por medio de personajes (el más representativo es el de la Dama de Amboto encarnado en el personaje de Mari en 'Tierra') o leyendas habitualmente de tradición oral.
     Con respecto a la historia de Euskadi 'Vacas' se encuadra entre dos épocas muy marcadas en su época moderna: la II Guerra Carlista y la Guerra Civil Española. En ese valle de caseríos podemos observar algunos de los rasgos más característicos de la cultura y sociedad vasca más atávica y rural, como los ancestrales desafíos de aizcolaris o el carácter endogámico y matriarcal de las familias.
     En 'Los amantes del Círculo Polar', a través de una vieja historia familiar de Otto, nos retrotraemos al bombardeo de Gernika, uno de los episodios más sangrientos de la Guerra Civil, sucedido el 26 de abril de 1937 en la villa vizcaína.
     Pero sin duda es el documental 'La pelota vasca. La piel contra la piedra' donde Euskadi y sus gentes son los auténticos protagonistas, y con el que Medem quiso componer una polifonía de voces que dieran su opinión sobre el llamado conflicto vasco, una cuestión política y social contaminada y lastrada por la violencia de la banda terrorista ETA.

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EL CÍRCULO MEDEM

Reportaje sobre el Universo Medem en el programa de TVE "Versión Española"