Estamos ante una carrera que merece los calificativos de extensa, disparatada y personalísima. Y casi desconocida. Es bastante complicado poder ver sus películas, su distribución ha sido minoritaria e irregular. Repasar la carrera cinematográfica / artística de Iván Zulueta tiene un enorme hándicap: su extraña y rarísima distribución. Muy pocos de sus trabajos fílmicos han sido editados y comercializados debidamente (apenas tenemos la edición en DVD de Arrebato que distribuyó el periódico El País en su colección Un País de Cine 2, nº 42, partiendo de un máster en Betacam, no sacado directamente del negativo original de la película). Así que muchas de sus películas se mueven entre las manos de los aficionados al cine del director a traves de copias en VHS de emisiones en televisión rescatadas a altas horas de la madrugada o intercambiándose archivos a través de la red.
   Esta marginación de la obra de Zulueta ha supuesto que este autor sea apenas conocido por el público español y no digamos extranjero, donde seguramente hubiera triunfado su mirada arriesgada y única en muchos círculos cinematográficos. Podemos clasificar el cine de Zulueta en cortometrajes, trabajos para TV y largometrajes.

CORTOMETRAJES

CORTOMETRAJES EN SUPER 8 MM

    La obra cinematográfica en Super 8 de Iván Zulueta fue muy prolífica, prácticamente inabarcable. Decenas y decenas de historias rodadas por el director con los objetivos de rodar por placer, rodar por diversión y rodar por sentir el arte del cine en sus manos. Muchos de estos trabajos, absolutamente absurdos y surrealistas, nos permiten ver la gran imaginación del director y la maestría en el montaje de imágenes. En una época en que los efectos especiales eran totalmente manuales Zulueta se nos revela como un artesano del truco y la artimaña visual. La mayoría de estas obras eran rodadas por Iván en viajes que hacía por toda Europa y el norte de África o en su piso de la Plaza de España en Madrid, y protagonizadas por él mismo, amigos o el actor Will More, uno de los intérpretes de Arrebato.
    Caben destacar algunos títulos como La fortuna de los Irureta (su primer corto, de 1964), KinKón (1971), Mi Ego está en Babia (1975), Aquarium (1975), A Malgam A (1976) y Mi mensaje es facial (1976).
Imagen de "A Malgam A" (1976)

CORTOMETRAJES EN 16 y 35 MM

    Durante sus años de estudiante en la Escuela Oficial de Cinematografía (EOC) Iván Zulueta comenzó a realizar sus primeras obras profesionales. Dirigió dos cortometrajes en 35 mm como prácticas, Ágata (1966) e Ida y Vuelta (1967). Coincidiendo con los disturbios en la EOC que originan su clausura, Iván perdió la oportunidad de obtener su carné del sindicato de directores (imprescindible para poder firmar una película de forma oficial en tiempos del franquismo, hecho que repercutió en que no puediera figurar como director en su primer largo: Un, dos, tres, al escondite inglés, de 1969).
    Durante la prolífica etapa de los 70, con una ingente producción de obras en Super 8 mm, Zulueta también llevó a cabo proyectos en 35 y 16 mm. Entre los primeros destacan Fran Stein (1972) y Masaje (1975). Y entre las obras rodadas en 16 mm hay que destacar Leo es pardo, uno de los filmes más conocidos del director donostiarra. Este cortometraje, protagonizado por la actriz Maribel Ferrero, cuenta el despertar de una mañana cualquiera de Leo, en su casa, donde ocurren ante sus ojos sucesos delirantes entre la rutina y la cotidianeidad de su existencia. Esta obra tuvo una notable repercusión en los circuitos de arte y ensayo tras su éxito en el Festival de Cine de Berlín.

"LEO ES PARDO", Cortometraje en 16 mm dirigido por Iván Zulueta (1976)



TRABAJOS PARA TELEVISIÓN

ÚLTIMO GRITO (1968). Espacio musical en TVE-2
    A finales de la década de los 60 Televisión Española estaba dividida en dos bandos de producción no declarados: los programas dominados por el pensamiento y la filosofía del régimen franquista (principalmente los informativos y divulgación) y otros más alegres, desenfadados e innovadores. Estos últimos, realizados principalmente por jóvenes artistas y técnicos que añoraban el ambiente de apertura social que dominaba la nueva Europa y la cultura hippie de los EE. UU., acercaban a los españoles del desarrollismo la música, el teatro, el arte y el cine del momento.
    La segunda cadena de TVE, conocida popularmente como la UHF, se inauguró en 1966. Pero no fue hasta dos años después cuando despegó definitivamente, incluyendo en su programación espacios como Último grito. Este programa musical, que presentaron José María Íñigo (en su primer trabajo en TVE) y la bellísima Judy Stephen, supuso toda una revolución en su tiempo. La psicodelia, la influencia de la contracultura y el movimiento hippie así como una realización imaginativa (precursora del videoclip) y un estilo muy agresivo y vanguardista tuvieron la consecuencia de no perdurar mucho en la parrilla, era demasiado moderno para aquella España. Tras las cámaras el peso del programa era llevado por dos jóvenes cineastas salidos de la EOC: Pedro Olea e Iván Zulueta. El resto es un capítulo más de la historia de TVE.

PÁRPADOS (1989). Capítulo de la serie "Delirios de amor"
    Iván Zulueta dejó Madrid a principios de los 80. Sus problemas con las drogas le perseguían por la capital así como el fantasma en que se convirtió para el director su filme Arrebato. Así que decidió volver a su ciudad natal, San Sebastián, en una especie de autoexilio artístico y vital, un retiro que, salvo pocas excepciones, se mantiene hasta hoy.
    En el año 1988 se instala de nuevo en Madrid y en el 1989 realiza para TVE un capítulo para la serie Delirios de amor titulado Párpados. El mediometraje, realizado en 16 mm, plantea el tema de la simbiosis total entre dos gemelas, representadas por ambos espectros simbólicos como son Marisa Paredes y Eusebio Poncela, que actúan como imagen del amor y la unión de las gemelas. Todo esto sucede en dos plantas de un vetusto e imponente edificio madrileño que parece contener un desagüe a otra dimensión a través del techo. Una planteamiento imaginativo y trascendente, la importancia de la música y la pintura y unos diálogos muy característicos del autor definen esta obra. Zulueta vuelve a contar con algunos de los participantes en Arrebato, como los actores Eusebio Poncela y Marta Fernández-Muro o Ángel Luis Fernández en la fotografía.

RITESTI (1992). Capítulo de la serie "Crónicas del Mal"
    En 1992 Iván Zulueta llevó a cabo su hasta ahora último trabajo audiovisual, Ritesti. Como Párpados es un capítulo de treinta minutos perteneciente a una serie de TVE, en este caso de Crónicas del Mal. En este mediometrje, rodado en 35 mm, pudo reflejar algunas de sus pasiones y fetiches cinéfilos: lo fantástico y terrorífico, los sueños, el erotismo, la sangre y el fuego... Elementos que ambientarían perfectamente la película que Zulueta siempre quiso hacer: Drácula. En este filme vuelve a destacar el uso del sonido como agente distorsionador de los pensamientos de los personajes y lo que les rodea, arma narrativa que el director utilizaba desde sus cortometrajes, mezclando música, ruidos y voces.
    Ritesti es destacable en la filmografía de Zulueta, además de por ser lo último que ha hecho hasta la fecha, por figurar como el único proyecto dirigido por Iván Zulueta con un guión no escrito por él (el guión de Ristesti fue escrito por Pedro Montero basado el un relato de José Luis Velasco Antonino). A pesar de partir de un material ajeno el director absorbió todo el espíritu de la historia adaptándolo a su universo fílmico, lo que lo hace muy reconocible.


LARGOMETRAJES

UN, DOS, TRES, AL ESCONDITE INGLÉS (1969)

SINOPSIS: Un grupo de aficionados a la mejor música pop anglosajona, propietarios de una tienda de música, donde sólo venden lo que les gusta, deciden boicotear la canción que representa a España en el certamen de Eurovisión. Recurren a diversas estratagemas para que no acudan al festival los grupos seleccionados para interpretar la canción seleccionada, Mentira Mentira.

FICHA TÉCNICA: Dirección: IVÁN ZULUETA. Guión: IVÁN ZULUETA y JAIME CHÁVARRI . Fotografía: LUIS CUADRADO. Sonido: JESÚS JIMÉNEZ. Música original: ANTONIO PÉREZ OLEA y VAINICA DOBLE (CARMEN SANTONJA y GLORIA VAN AERSSEN). Montaje: JOSÉ LUIS PELÁEZ. Coreografía: ALBERTO LORCA. Decorados y diseño gráfico: IVÁN ZULUETA. Dirección de Producción: JOSÉ LUIS BORAU.

FICHA ARTÍSTICA: Patty Shepard, Judy Stephen, Mercedes Juste, Tina Sáinz, José María Íñigo, Antonio Drove, Ramón Pons, Carlos Garrido, María Isbert... Y los grupos musicales: Los Pop Tops, Los Ángeles, Los Beta, Los Buenos, Fórmula V, Henry y los Seven, Los Íberos, Ismael, Los Mitos, Shelley y Nueva Generación...

COMENTARIO: El primer largometraje de Iván Zulueta nació a raíz de su experiencia en el programa musical Último grito y de la influencia de las películas que el director británico Richard Lester realizaba para mayor gloria de los Beatles. Impulsado por José Luis Borau, su mentor en la Escuela Oficial de Cinematografía (EOC) y propietario de la productora El Imán donde Zulueta trabajaba como diseñador gráfico haciendo carteles y publicidad, Iván se puso manos a la obra y reuniendo un equipo de compañeros de la EOC (como Jaime Chávarri y Antonio Drove) y muchos amigos y voluntarios rodó Un, dos, tres, al escondite inglés., título definitivo que acordó con el productor al rechazar otros más provocadores y escatológicos como Caca, culo, pedo, pis oCacalandia. Entre el equipo técnico destacan algunos nombres como el del mencionado José Luis Borau (productor y que firmó como director la película por problemas burocráticos, ya que Iván no pudo obtener el título al cerrarse la EOC), Jaime Chávarri (coguionista y ayudante de dirección), José Luis Peláez (montador de TVE y gran conocedor del estilo de edición de videoclips) y Luis Cuadrado (director de fotografía del filme y operador en alguna de las grandes películas del cine español como La caza, El espíritu de la colmena o Furtivos).
    Este largometraje, que tuvo un relativo éxito en su época siendo proyectado incluso en el Festival de Cannes en 1970, se ha convertido en un título de culto del estilo pop así como un testimonio vivo de la ola musical española de los sesenta.
    Hay que destacar por último la imaginativa dirección artística de la película, obra del propio Zulueta, todo un fresco del pop art a la española que sirve como decorado para esta loca comedia musical por la que desfilan varios grupos y cantantes de finales de los sesenta.
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